Haz la oración al Divino Niño y conoce sus infinitos beneficios

oración al Divino Niño

Cuanto más deseamos algo, se incrementa esa fe que nos dice que lo alcanzaremos. Por otro lado, nuestra paciencia se vuelve intermitente; pero no te preocupes. ¡Anímate a descubrir los beneficios que tiene incluir entre tus peticiones y agradecimientos la oración al Divino Niño!

Sabemos que en momentos más sensibles de nuestra vida solemos clamar espiritualmente. En esos casos, esa conversación con Jesús, el hijo de Dios, resulta tranquilizante. Así que, ¿por qué no aplicar la oración al Divino Niño en nuestro día a día?

Origen de la oración al Divino Niño

La querida devoción al Divino Niño se remonta desde tiempos muy antiguos, en el Monte Carmelo, en Israel, cuando el niño pasaba con tus padres María y José y sus abuelos Ana y Joaquín. Esta devoción sigue intacta gracias a fervientes católicos que honran la infancia de Jesucristo y la consideran un símbolo de inocencia.

Con esa misma ternura acércate a Él, haciendo esta oración al Divino Niño:

“Divino Niño Jesús, dueño de mi corazón y mi vida, mi tierno y adorado Niño”, inicia el rezo. Una vez que hemos sentido su compañía, tendremos la confianza de expresar: “llego hasta Ti lleno de esperanza, llego a Ti suplicando tu misericordia, quiero pedirte los abundantes bienes que derramas sobre tus fieles devotos, los que tus bracitos abiertos reparten con amor y generosidad”.

Leer también:

Milagros a través de la oración al Divino Niño

Los milagros obtenidos mediante de la oración al Divino Niño se revelan a quienes piden con fe: “Quédate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Ti, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres”, pronuncia en la intimidad de tu habitación.

Muchos han sido testigos de la inexplicable recuperación de un enfermo desahuciado o del éxito de un negocio en quiebra. Si nos acercamos a esa genuina presencia te aseguro que verás cumplidos incluso esos “pequeños deseos” latentes en tu corazón.

Él está de nuestro lado y son innumerables las formas en las que podemos confirmarlo. Pide su bendición, su atención y ayuda, pero, ante todo muestra agradecimiento: “¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con toda mi alma!”. ¡Recuerda que un corazón lleno de gratitud y tranquilidad siempre es recompensado!

Esparce solidaridad

A través de la oración al Divino Niño podemos manifestar nuestros sentimientos, incluyendo los negativos como el pesimismo y la ansiedad: “Niño amable de mi vida, consuelo del cristiano, la gracia que necesito tanto y que me causa desesperación y agobio, que hace que sienta intranquilidad en mi vida pongo en tus benditas manos: -clamar con fe lo que deseas-“.

Al doblegar nuestro ego y pensar en el prójimo, nuevas oportunidades se abren. “Tú que sabes mis pesares pues todo te lo confío, concede la paz a los angustiados y dale alivio al corazón mío (…) Y aunque tu amor no merezco, no recurriré a ti en vano, pues eres hijo de Dios y auxilio de los cristianos”, cita la oración al Divino Niño.

Como un inseparable amigo o un amoroso padre, así podemos sentir este caluroso respaldo. En medio de la aflicción, repite: “Con sencillez y confianza, humilde y arrepentido, lleno de amor y esperanza, sabiendo los milagros que obras y lo rápido que concedes remedio, con ilusión este favor yo te pido: -clama con fe lo que deseas-“.

Ahora que conoces cuánto conforto puedes hallar, pide su consuelo, protección y defensa: ¡haz de la oración al Divino Niño parte de tu vida!

Además de la oración al Divino Niño, te recomendamos:

Facebook Notice for EU! You need to login to view and post FB Comments!

Para obtener información exclusiva, active nuestras notificaciones